viernes, 22 de septiembre de 2017

Frágil naturaleza

El hombre es la especie más necia del planeta sin ninguna duda.
La única que se autodestruye, a la vez que destruye al resto de especies, que sin embargo luchan por su supervivencia.
El hombre arrasa la naturaleza, quema, deforesta, envenena... sin pararse a pensar que no somos dueños, es un préstamo que debemos conservar y cuidar para las generaciones futuras.
Ningún otro animal destruye su propio hábitat, ningún otro animal extermina a su propia especie. Solo el más inteligente, el más desarrollado, el más racional lo hace...
¿Queda alguna esperanza? Me temo que no.
 Muchos años para crecer, pocos minutos para morir...

 Que horror y cuanto daño puede hacer el humano a la naturaleza...

 No hay nada más triste que contemplar un bosque arrasado por el fuego.

 La naturaleza tiene capacidad de regeneración, pero las continuas agresiones la dañan irreversiblemente.   

 Creo que nuestro planeta solo estará a salvo cuando desaparezca la especie más destructiva...

domingo, 17 de septiembre de 2017

Miau, miau

Los felinos más adorables del planeta son nuestros gatitos.
En el momento de escribir este post mi gata Blacky se acerca a masajear mi brazo con sus patas (un reflejo de su etapa de cachorro) es su forma de decirme que me quiere.
En casa siempre hemos adorado a los gatos. Han nacido muchos mininos durante años.
Deberíamos imitar sus costumbres y su modo de vida. Son capaces, como nadie, de dedicarse el tiempo necesario para acicalarse y seguir unos rituales diarios que los relajan. Pasear, jugar, descansar y comer, varias veces al día, siempre en su momento adecuado. Ahora unos estudios llevados a cabo por científicos, dicen que la convivencia con los gatos conlleva ventajas a nivel de salud física y mental. Vivir con gatos nos hace felices porque nos encanta observar como se comportan, nos ayudan a superar momentos difíciles y nos relajan.
Los gatos saben ser felices, solo tenemos que imitarlos, relajarnos, tener paciencia, seguir una rutina, cuidarnos...y entonces ronronearemos de felicidad.
 Malú tiene su reino en la huerta.
 Tina, una belleza que ya no está con nosotros...

Blacky, la reina de la casa.

 Su hermanito Kerry no vivió tanto...

 El amor de madre de las gatas es grandioso.

 Desafortunadamente, a pesar de vivir en el campo una carretera pasa cerca , los atropellos son habituales. Numerosos gatitos tuvieron un trágico final...

 Brisa y su preciosa hija Prince, ambas duermen en el jardín...

Los gatos son felices en su día a día, deberíamos imitarlos.
  Katy, la preciosa gata de mi hijo pequeño, él es mitad gato y mitad humano, tal es su afinidad con estos bellos animales.

martes, 12 de septiembre de 2017

El tesoro de Rande

"Pues bien, señor Aronnnax, estamos en la bahía de Vigo y solo de usted depende que pueda conocer sus secretos"
Julio Verne dedicó un capítulo de Veinte mil leguas de viaje submarino a los galeones hundidos con su cargamento de tesoros.  El submarino Nautilus hace escala en la ría de Vigo y el capitán Nemo ordena a sus buzos sumergirse para recuperar los cofres con monedas de oro y plata hundidos con los galeones en la batalla de Rande. 
Las naves españolas cargadas con el mayor envío de tesoros procedentes de américa, se refugiaron en la ensenada de San Simón, pasado ya el estrecho de Rande. La batalla naval entre los buques anglo-holandeses y franceses se libró en octubre de 1702. Los barcos de guerra franceses rodearon y protegieron a los galeones españoles, al ganar la batalla los anglo-holandeses, quedaron sin defensa y los vencedores ordenaron su hundimiento con su valiosa carga de oro, plata y otras riquezas.

Los galeones se encuentran hundidos en Rande, con su valioso tesoro enterrado bajo toneladas de fango, ya que los ríos que desembocan en la bahía depositan sedimentos, lo que dificulta la búsqueda de los tesoros. En las prospecciones que se han realizado solo se ha localizado a los galeones. En el fondo del mar sigue un tesoro que ya era leyenda en la Europa del siglo XIX. ¿Quién lo encontrará?
 Un moderno puente sobre el estrecho de Rande. Bajo sus aguas se esconde el valioso tesoro.

 La batalla de Rande escenificada en una litografía.

 Numerosas veces se ha intentado recuperar los tesoros, sin éxito.

 Al parecer, la coalición anglo-holandesa se llevó un galeón con el valioso cargamento, que acabó encallado y hundido en las Islas Cíes. Sin haber sido localizado hasta hoy...
    
 Las aguas del Atlántico guardan a buen recaudo numerosos secretos...

miércoles, 6 de septiembre de 2017

El canto del cisne

Me encantan los cisnes. Aves de elegante porte y majestuosa forma de nadar.
La leyenda sobre el canto del cisne se refiere a la creencia de que poco antes de morir cantaba melodiosamente. Se decía, que esta bella ave se asemejaba a un alma que jamás muere, y su canto antes de morir, se debe a la alegría que experimenta porque va a ser liberada de su cuerpo mortal.
Los Celtas creían que los cisnes se llevaban volando las almas de los muertos. Eran respetados por los pueblos celtas, incapaces de matarlos.
Leyendas aparte, lo que parece cierto es que los cisnes son fieles durante toda su vida a una misma pareja, por lo que se han convertido en un símbolo del amor. Son aves migratorias pero siempre vuelven para anidar en el mismo lugar y con la misma pareja.
Cuando son crías su plumaje es oscuro, solo adquieren el hermoso color blanco cuando son adultos, al mismo tiempo que su típico pico anaranjado.  El famoso cuento de Hans Christian Andersen, narra la historia de una cría de cisne rechazado por una familia de patos por su aspecto diferente, para la sorpresa de todos, se convierte en un maravilloso cisne, el más hermoso de la familia.  
 Expertos nadando con elegancia.

 El macho es más grande que la hembra, en lo demás son exactamente iguales.

 Regresan para anidar en el mismo lugar.

 Estas fotografías las realicé en Hyde Park de Londres, hermoso lugar...

 Estas dos imágenes no son de mi autoría. Fuente: Enciclopedia  animal.

 Y el patito feo se convirtió en un bello cisne...
 Hermoso final para una hermosa historia.