sábado, 24 de junio de 2017

Alban Heruin

La antigua cultura celta denominaba Alban Heruin a la celebración del solsticio de verano. el momento en que el sol se hallaba en su máximo esplendor.
Para atraer su poder sobre hombres, animales y campos, se encendían grandes hogueras circulares en lugares sagrados, se mantenían vivos los fuegos durante toda la noche. Era el día más largo y la noche más corta del año. El triunfo de la luz sobre la oscuridad. Una noche mágica en la que todo puede suceder... las hierbas adquieren propiedades que todo lo curan, se espantan los malos espíritus y las brujas hacen acto de presencia.
El Galicia la noche de San Juan sigue siendo una noche mágica, se realizan cultos al fuego, el agua y la tierra. Encendemos hogueras después de medianoche, cuando el fuego se va consumiendo, se salta sobre la hoguera en número impar de veces como ritual de purificación.
Durante la tarde se recogen hierbas y al anochecer se colocan en agua y se dejan en el exterior toda la noche, a la mañana siguiente se lavan las manos y el rostro con el agua resultante de la maceración de las hierbas y flores, es muy suave y perfumada.
Existe otro ritual ancestral llamado el rito de la fertilidad, que se celebra durante esta noche en el agua del mar. La mujer que desee tener un hijo ( habitualmente con dificultades para engendrar) debe entrar en el agua del Atlántico, en concreto en la playa de La Lanzada, un extenso arenal abierto al Océano. Una vez dentro del agua, debe recibir, alrededor de la medianoche, el romper de nueve olas consecutivas.
 Magia o efecto psicológico, hay numerosos testimonios de su efectividad.
Con estos rituales heredados de nuestros antepasados celebramos el triunfo de la luz sobre la oscuridad, en una noche mágica.

 El fuego purificador.
 
Un ramillete de hierbas: Romero, hierba Luisa, Menta, Laurel, Hinojo, Manzanilla, Digitalis, Malva rosa y Sambuco Nigra.

 Difícil encontrar un trébol de cuatro hojas...
 Difícil, pero no imposible.
 El Atlántico, escenario de un ritual de fertilidad.
Una noche mágica para una tierra "meiga" que sigue recordando a sus antepasados.

lunes, 19 de junio de 2017

El litoral norte

La costa norte de Galicia está salpicada de pueblos en donde el mar es el protagonista.
Lugares con encanto, ligados al mar desde el pasado hasta la actualidad. Todos con sus pequeños puertos pesqueros, que debido a la orografía de esta costa están ubicados al abrigo de los temporales. Dedicados a la pesca, fundamentalmente en el pasado, a través de sus barcos, mariscadores, rederas y fábricas de salazón, hoy en día básicamente dedicadas a conservas.
En el norte encontramos fantásticas calas y playas, entre ellas la Playa de las Catedrales (Praia das Catedrais) considerada de las más bonitas del mundo. Su singularidad reside en sus arcos y acantilados. Las sucesivas entradas y retiradas del mar facilitaron la acción erosiva hasta llegar a las impresionantes formas de la actualidad, semejando arcos de un templo.
El litoral norte marca el encuentro del océano Atlántico con el  mar Cantábrico, por lo que, su clima es estable y constante
 con temperaturas suaves.

Los pueblos costeros del norte de Galicia son de gran belleza. 
 Su clima suave, los convierten en destinos idóneos de vacaciones.


 Pueblos ligados al mar y a la pesca.

 El mar es tranquilo y hermoso en este litoral.
 Bellas calas y playas.

 Pequeñas embarcaciones salen de pesca a diario.

 La playa de Las Catedrales, de obligada visita cuando pasamos por el norte.

 Bellos acantilados formados por la erosion del mar.


 Los cormoranes, feligreses habituales de este "templo" del mar.

La belleza de la realidad, supera con creces a las fotografías. Si se tiene oportunidad, es una visita inolvidable.


  

martes, 13 de junio de 2017

Plumas en el río

Los ríos son fuente de vida. Acogen a los seres alados que con sus plumajes impermeables, viven y forman sus familias a sus orillas.
Es muy relajante observar cómo nadan y se alimentan los patos, buceando para encontrar su comida. Estas bellas aves suelen poner sus huevos en la vegetación de las orillas del río. Es hermoso ver las familias formadas por mamá pata, papá pato y sus polluelos, cruzando el río siempre unidos.
Escuchar el fluir de las aguas de un río al tiempo que observamos toda la naturaleza y vida que existe en su entorno, produce calma y paz de espíritu.

 La capa de plumas impermeables los protege de la humedad.


 Tengo dudas sobre si están descansado o anidando.

 Buceando en busca de alimento.


 La lámina del río, surcada por la estela de los espertos nadadores.

 Ocas en el puente medieval.

 El pato de la imagen de arriba y la garza blanca de la foto siguiente, los he fotografiado en la desembocadura del río.

Dos ejemplares, macho y hembra. Todavía no he visto polluelos...
 La garza permanece todo el año y ya no migra.
 La paz de las aguas tranquilas.