viernes, 17 de febrero de 2017

Ora et labora

Ora et labora, reza y trabaja. Muy adecuado a la vida de antaño en las aldeas de Galicia, cuando sus habitantes realizaban las tareas en el campo, al tiempo que respetaban el tañido de las campanas para sus descansos y rezos.
El monumento religioso por excelencia en Galicia es la Catedral de Santiago, destino final de miles de peregrinos.  Pero en todas las aldeas se encuentran numerosos lugares Sagrados que forman parte de nuestro patrimonio religioso. 
En cada rincón de Galicia nos encontramos iglesias, capillas, monasterios, cruceiros, petos de ánimas y cruces en cada camino. Los gallegos tenemos la ambivalencia entre la religión y las creencias heredadas de nuestros antepasados Celtas, las meigas, fadas del bosque... pero de esto hablaré en otra entrada.
Hoy nos quedamos orando y trabajando.
 Naturaleza y religión, íntimamente unidas en Galicia.

 La grandiosa Catedral de Santiago.
 La piedra tallada en figuras de Santos, son numerosas en nuestros pueblos.
 Los hórreos se decoraban con figuras religiosas. No estoy segura de si la imagen anterior es religiosa o pagana...
 El caballo, entre hórreos, parece ser el único habitante de un lugar solitario...

 Antiguamente los sacerdotes vivían en casas llamadas rectorales. Grandes casonas en comparación con los demás moradores. 

 Se cuentan por miles los cruceiros de piedra que existen en Galicia.

 En las costas, también abundan los monumentos religiosos.

 Grandes monasterios albergaron comunidades religiosas.
 Pequeñas capillas en honor a las almas de los fallecidos, llamadas "petos de ánimas" se encuentran en muchos lugares.
 Viacrucis, camino de la cruz en los pasos de Semana Santa.


viernes, 10 de febrero de 2017

La vida en el campo

La vida en el campo. Una frase que nos hace sentir bien, solo con pronunciarla, escucharla, leerla o escribirla.
Un bienestar especial produce vivir sin prisas. En el campo, el día transcurre con más calma: amaneceres y atardeceres cobran su protagonismo, los sonidos de la naturaleza nos acompañan, sus olores y el placer de respirar a pleno pulmón.
Estar en contacto con la naturaleza, admirar un paisaje natural, lleno de árboles, flores y animales invita a relajarse.
No hay nada más placentero, que disfrutar de un paseo por los alrededores, yo lo hago a menudo, siempre hay algún rincón con encanto. Contemplar los cambios de tonalidad del bosque en las estaciones... no te cansas de verlo.
En definitiva, vivir en el campo es altamente recomendable, yo no lo cambiaría por nada.
 La vida en las aldeas transcurre con calma y tranquilidad.
 Es una pena, que muchos pueblos en Galicia estén casi deshabitados.
 La piedra y el bosque, íntimamente ligados.

 Los árboles a punto de iniciar la brotada primaveral.

 Sentarnos a la orilla del río y escuchar su murmullo...


 El abandono de las aldeas se refleja en los hórreos, que antaño guardaron productos, a salvo de roedores. 
Las gallinas parecen dirigirse a orar ¿pondrán huevos santificados? je, je.
La Galicia interior es básicamente, verde.
 En primavera serán más bonitos si cabe.
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viernes, 3 de febrero de 2017

El duro invierno

Muchos animales tienen que pasar el duro invierno en los montes de Galicia.
A pesar de que este año, hasta ahora, los meses invernales están siendo suaves. No todos los años es así, la normalidad de nuestro clima es que las Sierras permanezcan nevadas durante muchos días...
Grupos de caballos y vacas pastan en libertad en nuestros montes, unos pocos tienen la suerte de que sus propietarios suban a la Sierra y añadan alimento en los días de más dificultad para buscarlo por sus medios  (casi siempre en forma de balas de paja seca), pero la mayoría de animales tienen que buscarse la vida.
En el momento de escribir este post un fuerte temporal azota Galicia, mal lo estarán pasando los animales que viven en libertad.
También está el lobo, que ataca y devora a algunos terneros y potros, pero es la selección natural y por lo general busca animales débiles y enfermos. Cuando está falto de alimento, baja a las aldeas y ataca a ovejas y cabras, ahí entra el conflicto entre los propietarios y la administración (el lobo es una especie protegida en Galicia) y esta última paga los daños.
Bueno, esperemos que este fuerte temporal no cause muchos destrozos. Esta azotando con fuerza en nuestras costas. Otro día os hablaré de las gentes del mar. Hoy tocó monte.
                                
 Los caballos pastan felices cuando el clima es benévolo.
 Para ellos es mucho mejor el frío que la lluvia.

 Si algo tiene nuestra tierra, son pastos excelentes.

 Los animales cruzan carreteras para pasar de unas zonas a otras, hay algunos atropellos...
 Los animales que pueden estar en fincas, son unos privilegiados respecto a sus compañeros de los montes.

 Muy pocos árboles se ven en las Sierras.
 En los valles abunda la vegetación.
Los caballos embellecen los montes con su presencia.
 Dicen que cuando las vacas bajan a los valles y se agrupan,  predicen mal tiempo. 
 Los potros, más vulnerables para el lobo...

domingo, 29 de enero de 2017

La lluvia, el sol, las semillas y el tiempo

La lluvia, el sol, las semillas, el tiempo y dejar que la naturaleza se haga cargo... 
Un principio Zen, que todos los que estamos en contacto con la tierra deberíamos aplicar, se trata de seguir los ritmos de la naturaleza con sus tiempos y su compás. 
No debemos acelerar el crecimiento de las plantas para cosechar cuanto antes, eso implicaría utilizar fertilizantes y demás productos químicos. Tendríamos nuestros frutos mucho antes, pero artificialmente, a costa de nuestra salud y la del Planeta.
Practicar la agricultura ecológica dejando que la naturaleza se tome sus tiempos, tratando de intervenir lo menos posible. En casa lo hacemos así, he dejado que en el huerto nazcan las semillas que caen de las plantas y tengo una mezcla de flores y verduras que se protegen unas a otras. Diríamos, que mi huerto tiene establecidas sus propias normas de convivencia con sus habitantes, animales y plantas.
La naturaleza nos sirve de ejemplo de tolerancia, en estos tiempos difíciles en tantas partes del mundo.
 El huerto a poco que lo ayudemos, es muy agradecido y se gestiona solo.

 Los polinizadores, muy importantes, sin ellos no hay frutos.

 La gran satisfacción de recoger productos naturales,

 Tenemos colmenas cerca del huerto, si podéis tener al menos una, no lo dudéis.
 Suelo dejar que algunas plantas suban a flor y se produzcan semillas, que darán nuevas al caer al suelo. 
 La asociación de flores y frutos, beneficia a ambos.