viernes, 12 de febrero de 2021

Sentidiño...


El idioma galego tiene unas palabras que suenan de un modo suave y dulce. Esta esquina del planeta nos sitúa entre el inicio del océano Atlántico y el fin de la Tierra (Finis Terrae) Finisterre. Eso nos imprime un carácter especial desde el que relativizamos los sucesos, la típica templanza gallega, que  en realidad es la "famosa" resiliencia que nosotros llevamos practicando desde que nacemos.

 Algunas de nuestras palabras más hermosas: Fermosas, bico, agarimo, ledicia, aperta, morriña, bágoas, orballo, sorriso, brétema, quérote, sentidiño... Traducidas al español: Beso, caricia, alegría, abrazo, añoranza, lágrimas, llovizna, sonrisa, bruma, te amo, sensatez... 

sábado, 30 de enero de 2021

En medio de todo...


 Estamos asustados, abrumados, temerosos, el miedo es la sensación que se apodera de todos nosotros.

En medio de todo este caos nos queda la esperanza por un futuro que ahora nos parece muy lejano, un futuro donde desaparezca la angustia que nos produce no saber cuándo llegaremos a ver la luz al final del túnel.

Alzar la mirada y observar como los pequeños pájaros del jardín comienzan sus juegos ante la llegada de la próxima primavera nos alegran estos grises y fríos días. En medio de la tormenta se atisba la claridad, ojalá todo esté despejado de nuevo muy pronto.

viernes, 15 de enero de 2021

Hotel de insectos


 Los insectos son muy necesarios en el jardín y el huerto, colaboran en mantener sanos nuestros cultivos, actúan como un pesticida natural. Con su ayuda no se necesitan productos químicos para combatir las plagas en nuestras plantas.

Un refugio de insectos les permitirá pasar los meses de invierno y en primavera tendremos de nuevo trabajando a nuestros ayudantes del huerto ecológico: Crisopas, avispas, mariquitas, abejorros y demás bichos beneficiosos encontrarán en los diversos compartimentos un buen y merecido alojamiento.


martes, 29 de diciembre de 2020

Futuro esperanzador


 Estamos a punto de despedir el 2020. Hemos vivido meses terribles, la pandemia que sufre la humanidad sigue causando miles de muertos en todo el planeta. En estos días estamos recibiendo las primeras vacunas, significan una esperanza y empezamos a ver la luz al final del tunel...

Confiamos en un futuro esperanzador que permita terminar pronto con esta angustia. Que el año nuevo venga con salud y felicidad.

¡Feliz 2021 para todos!

viernes, 18 de diciembre de 2020

Pasado, presente, futuro...

 

Esta imagen que capté casualmente, representa el paso del tiempo. Es un cartel indicativo con el nombre de mi pueblo, los años le dan un aspecto vintage que ofrece un encanto especial. Ha sobrevivido a muchos habitantes, ha visto pasar a nuevas generaciones y probablemente seguirá en el mismo lugar durante mucho tiempo...

Los gorriones que reposan sobre él representan el presente, confiados y tranquilos, intuyen que los humanos estamos combatiendo a un enemigo dañino muy resistente y por eso no vamos a alterar su tranquilidad.

La vegetación que lo rodea es el futuro, un futuro incierto y esperanzador a la vez. Saldremos adelante con heridas pero con una lección aprendida, cuidar de nuestro entorno y de la naturaleza es vital para la humanidad.

viernes, 4 de diciembre de 2020

Bu-bu-bub


 Esta es la historia de la relación amistosa que surgió entre un perro y una abubilla.

Bubu estaba afanada en construir su nido en el hueco de un pino, ramas, barro, pelos de perro que dejaba durante su paseo su amigo Draco, y por supuesto sus propias heces. El nido debe tener un olor fétido para disuadir a predadores. Bajó al suelo para recoger material de construcción y en ese momento de distracción un gavilán bajaba en picado para atraparla, Bubu miró hacía arriba aterrorizada y paralizada, un perro negro dió un salto y se interpuso  entre ella y el ave rapáz, el gavilán empredió la huída. Le había salvado la vida.

Llegó el verano, Draco paseaba todos los dias por el sendero cercano a su casa, era un paseo tranquilo y relajado. Esa tarde nefasta su hocico se acercó peligrosamente a una oruga que desfilaba disciplinadamente con sus compañeras de procesión. Como consecuencia Draco estuvo muy malito con un doloroso proceso de alergia. Bubu presenció el suceso desde lo alto del pino, recordó cuando en primavera Draco había disuadido con sus ladridos al gavilán que tenía pensado desayunar con ella...

Cuando el perro se recuperó y volvió a salir temeroso a su paseo Bubu bajó al sendero y le dijo:

-No te preocupes, desde hoy puedes pasear con tranquilidad, yo me ocupo de recoger las orugas de procesionaria, tengo mi nido aquí cerca y mis pequeños necesitan mucho alimento. Draco le contestó: (los animales tienen un idioma común)

-Gracias por tu ayuda, de todas formas a partir de ahora tendré mucho cuidado seré más prudente y no tan curioso, no quiero volver a estar enfermo.  La abubilla  respondió:

-Yo también tendré mucho cuidado cuando me dedique a buscar comida, mis hijos necesitan alimento pero sobre todo a su mamá.


La naturaleza es muy sábia y en ella todo está programado para una sinergia entre todos sus habitantes. Nunca debemos interrunpir esa simbiosis con nuestras acciones destructivas


viernes, 13 de noviembre de 2020

El bosque se viste de otoño


Los días se van acortando y el bosque cambia su vestuario. Poco a poco la clorofila va desapareciendo y el tono verde se transforma en amarillos, anaranjados y marrones. Los días soleados y las noches frías favorecen una bella otoñada, por contra, la lluvia y el viento aceleran la caída de hojas prematura y los colores no son tan bellos. El otoño es una de las estaciones más bonitas para observar la naturaleza, disfrutemos de la belleza que nos ofrecen nuestros bosques hasta la llegada del cada vez más cercano invierno.


viernes, 23 de octubre de 2020

El bosque de las ardillas


 El bosque se ha vestido de otoño. Las hojas secas abrigan el suelo y las setas hacen su aparición. Mamá ardilla sale a pasear con la pequeña ardillita. Para ella es su primer otoño en el bosque y pregunta:

-¿Por qué están todas las hojas en el suelo?

-Los árboles ya no las necesitan-responde mamy- las dejan caer caer al suelo, nos ayudan a construir nuestros refugios para cuando llegue el frío invierno.

Siguen en su paseo por el bosque y la ardillita señalando una seta pregunta:

-Me gusta esta casita ¿de quién es?

-Son hongos, sirven de refugio y alimento para muchos otros habitantes del bosque.

Como la pequeña no paraba de hacer preguntas su mamá le contó la historia del bosque:

-Cuando nací yo los árboles todavía eran pequeños y mis padres construyeron nuestro refugio en el tronco más alto. Allí pasé mi primer invierno, antes, en otoño recogimos hojas secas para poder dormir calentitos. También llenamos la despensa con nueces y bellotas, la comida es imprecindible.

La pequeña interrumpió el relato de su madre:

-¡Ahora los árboles son muy grandes!

-Así es, por eso tendremos abundancia de bellotas, contestó.

-¿Y cuando empezamos a recogerlas?

-Pronto, en cuanto lleguen los primeros fríos recogeremos todas las que encontremos,  el bosque se llenará de nieve subiremos a la casita  estaremos a salvo y calentitas.

-¿Dónde?  preguntó la pequeña.

-Ven, te lo mostraré.

Cruzaron el bosque y llegaron al árbol que había sido su vivienda, en lo alto del tronco estaba el hueco-madriguera. Mientras trepaban, mamá ardilla suspiró recordando su primer hogar. Allí sería de nuevo feliz con su pequeña. 

(Foto, fuente: Google)



jueves, 1 de octubre de 2020

Se inician los cambios


 Llega el tiempo de los cambios en la naturaleza. El otoño ha entrado con sus colores y sus olores. Castañas y nueces sirven de alimento, el suelo comienza a formar su alfombra con las primeras hojas que suavemente se desprenden de los árboles

Los habitantes del bosque se preparan para el descanso invernal, pronto buscarán refugio en oquedades y grietas. Mientras tanto los pájaros hacen acopio de alimento antes del frío. El petirrojo se toma un descanso y posa para la foto como el mejor modelo.

viernes, 11 de septiembre de 2020

La ranita feliz



 Un sapo se encontraba en la orilla de una charca. Era un día de verano con mucho calor y se agradecía el frescor del agua. Durante el día descansaba en su escondite y por la noche reanudaba su actividad, pero hoy había llegado dando un paseo hasta el agua. Escuchó un croar y vio una ranita que estaba agarrada a una hierba larga y fuerte. 

Don sapo preguntó con sorna: -¿No serás un principe camuflado? Siento decirte que yo no soy una linda princesa.

-No, contestó, solo soy una ranita y me está costando mucho aprender a nadar.

-¡Claro! dijo Don sapo, por eso necesitas la ayuda de esa hierba-cuerda.

-Sí, siguió diciendo la ranita, sin ella me hundo.

Don sapo se quedó pensativo y dijo: -Pues eso es un gran problema para una ranita.

Pasaron los días y el sapo regresó a la charca, tenía curiosidad por ver la evolución de la ranita. Miró hacia el lugar donde la había visto y ya no estaba, se preguntó que le habría ocurrido. Pero al mirar hacia dentro la vio nadando grácilmente y con soltura. Le dijo: -¡Ranita! me alegro de tu perfección natatoria.

-Gracias, Don sapo, todo esfuerzo tiene su recompensa.

-Cierto, respondió el sapo. Y se fue pensando que probablemente el principe hubiera sido un mal nadador, mejor ser una ranita feliz.