La caléndula (Caléndula Officinalis) es una planta cuyas flores tienen propiedades antiinflamatorias y antisepticas. Los usos de la caléndula y sus propiedades, se remontan al Siglo XII Fue utilizada para tratar picaduras de insectos, frotando con sus flores la parte inflamada.
Hoy os muestro como hacer crema de caléndula:
Previamente, hemos tenido los pétalos de caléndula secos, en un bote con aceite de oliva durante cuarenta días. Necesitamos 50gr de cera pura de abeja, para 750gr de aceite.
Colocamos una gasa en el bote para colar las flores maceradas.
Vertemos en un recipiente el aceite. Pesamos la cera.
Una vez esté caliente (no debe hervir) ponemos la cera hasta que se disuelva.
Volcamos en los tarros rápidamente, pues solidifica pronto. Y ya está lista nuestra crema de caléndula. podemos usarla para picaduras, rozaduras, quemaduras leves, crema de manos, tiene múltiples aplicaciones.
Blog personal de Tania López sobre naturaleza, bosques, huerta, jardín y relatos
lunes, 19 de septiembre de 2016
viernes, 9 de septiembre de 2016
El agua, líquido vital
El agua es un elemento vital para todas las formas de vida. Sin embargo, la humana es la única que la derrocha... sin pararse a pensar que es un bien escaso.
Cuando en un año de sequía como el actual, comienza a escasear, nos damos cuenta del valor que tiene. Sin agua no habría vida en la tierra, ni animal, ni vegetal.
Al admirar un bosque parémonos, y pensemos que sería de nosotros sin agua... al llegar a casa tomemos conciencia en pequeñas cosas: no dejar correr el grifo, no tirar continuamente de la cisterna, regar con moderación, pequeñas cosas que entre todos contribuyen a paliar el derroche. Pensemos en tantos países que no tienen ni para cubrir sus necesidades básicas. Somos privilegiados y solo lo echamos en falta cuando escasea el preciado líquido.
En casa valoramos y protegemos el arroyo que pasa por nuestra finca.
Sin agua no hay vida.
Cuando en un año de sequía como el actual, comienza a escasear, nos damos cuenta del valor que tiene. Sin agua no habría vida en la tierra, ni animal, ni vegetal.
Al admirar un bosque parémonos, y pensemos que sería de nosotros sin agua... al llegar a casa tomemos conciencia en pequeñas cosas: no dejar correr el grifo, no tirar continuamente de la cisterna, regar con moderación, pequeñas cosas que entre todos contribuyen a paliar el derroche. Pensemos en tantos países que no tienen ni para cubrir sus necesidades básicas. Somos privilegiados y solo lo echamos en falta cuando escasea el preciado líquido.
En casa valoramos y protegemos el arroyo que pasa por nuestra finca.
Sin agua no hay vida.
domingo, 28 de agosto de 2016
Rincones ocultos
Si recorremos la Galicia interior, descubriremos numerosos lugares ocultos y olvidados. Asociamos Galicia a sus elementos patrimoniales más reconocidos: La Catedral de Santiago, La Torre de Hércules, etc. Pero tiene numerosos rincones secretos en el más recóndito paisaje rural. lugares que parecen detenidos en el tiempo, olvidados y abandonados, testigos de la vida de nuestros antepasados, como esperando volver al tiempo presente. Lejos del bullicio y la aglomeración, pasear por estos lugares llenos de tranquilidad y belleza, aporta calma a nuestro espíritu.
Puentes de piedra, el paso a los mágicos lugares...
El viejo alcornoque, testigo del paso del tiempo...
Los caballos libres, los únicos habitantes de muchos lugares olvidados.
Los hórreos en todas las casas, desde la más humilde a la más noble.
Casonas que algún día fueron nobles.
El bosque, siempre presente en Galicia.
Aldeas abandonadas en un entorno mágico.
Puentes de piedra, el paso a los mágicos lugares...
El viejo alcornoque, testigo del paso del tiempo...
Los caballos libres, los únicos habitantes de muchos lugares olvidados.
Los hórreos en todas las casas, desde la más humilde a la más noble.
Casonas que algún día fueron nobles.
El bosque, siempre presente en Galicia.
Aldeas abandonadas en un entorno mágico.
viernes, 19 de agosto de 2016
Terror en el bosque
Llegaron las lluvias, y con ellas un alivio para el auténtico horror que vivió el bosque gallego en este verano con sequía extrema.
El bosque se recupera con facilidad de la sequía, pero no de la mano incendiaria de los terroristas de los bosques, que año tras año, cambian nuestro verde maravilloso por la negrura más triste que nadie pueda imaginar. Cuando se ven las llamas impresionantes, visualizamos el hermoso bosque que alguien (quiero pensar que con las facultades mentales mermadas) intenta y consigue reducir a cenizas y destrucción.
El corazón de todos los gallegos de bien (afortunadamente la mayoría) duele de tristeza profunda.
Desafortunadamente el delito del incendiario es muy difícil de probar, la mayoría queda impune. Las penas cada vez son mayores y sobre ellos cae todo el peso de la ley. En sus pobres mentes no cabe la reflexión sobre sus actos: la destrucción de un bien de todos y de las generaciones futuras, la muerte de numerosos animales y la de su hábitat, los años que tarda un suelo en regenerarse y volver a acoger vida, la biodiversidad destruida...
Desde aquí el agradecimiento más extenso a los equipos de extinción, que trabajando hasta el agotamiento, intentan salvar nuestros bosques. Desgraciadamente, el viento actuó durante estos fatídicos días, como ayudante involuntario de los terroristas, que no dudo en absoluto, disfrutaban admirando su gran "hazaña".
Solo nos queda la esperanza de que la fuerza de la naturaleza logre resurgir de la negrura, a nuestros hermosos bosques de nuevo.
Del verdor maravilloso al horror más terrible sólo hay un paso, muy fácil de dar para algunos delincuentes.
Nos queda la esperanza en el inmenso poder de la naturaleza.
El bosque se recupera con facilidad de la sequía, pero no de la mano incendiaria de los terroristas de los bosques, que año tras año, cambian nuestro verde maravilloso por la negrura más triste que nadie pueda imaginar. Cuando se ven las llamas impresionantes, visualizamos el hermoso bosque que alguien (quiero pensar que con las facultades mentales mermadas) intenta y consigue reducir a cenizas y destrucción.
El corazón de todos los gallegos de bien (afortunadamente la mayoría) duele de tristeza profunda.
Desafortunadamente el delito del incendiario es muy difícil de probar, la mayoría queda impune. Las penas cada vez son mayores y sobre ellos cae todo el peso de la ley. En sus pobres mentes no cabe la reflexión sobre sus actos: la destrucción de un bien de todos y de las generaciones futuras, la muerte de numerosos animales y la de su hábitat, los años que tarda un suelo en regenerarse y volver a acoger vida, la biodiversidad destruida...
Desde aquí el agradecimiento más extenso a los equipos de extinción, que trabajando hasta el agotamiento, intentan salvar nuestros bosques. Desgraciadamente, el viento actuó durante estos fatídicos días, como ayudante involuntario de los terroristas, que no dudo en absoluto, disfrutaban admirando su gran "hazaña".
Solo nos queda la esperanza de que la fuerza de la naturaleza logre resurgir de la negrura, a nuestros hermosos bosques de nuevo.
Del verdor maravilloso al horror más terrible sólo hay un paso, muy fácil de dar para algunos delincuentes.
Nos queda la esperanza en el inmenso poder de la naturaleza.
domingo, 7 de agosto de 2016
El bosque animado
El bosque... parece solitario y silencioso, pero en su interior fluye la vida. Los animales y plantas que lo habitan son esenciales y primordiales. Ellos, a diferencia de los humanos, viven y respetan. ¡Cuánta vida se esconde en la frondosidad! Los que vemos, y los que escondidos e invisibles forman parte de la cadena de la biodiversidad.
Todos y cada uno, de los insectos, tiene su función en la cadena de la vida.
Una bella pareja de tórtolas.
Los terroristas de los bosques ( los incendiarios no pueden tener otro nombre) en su inconsciencia, no saben hasta que punto hacen un daño irreparable a la humanidad, dejando sin hábitat a tantos animales.
El erizo cobijado en su envoltorio de púas, espera al anochecer para actuar con tranquilidad.
Polinizadores, vitales para la vida de nuestro planeta.
Cuando cae la noche los sonidos se intensifican, las criaturas nocturnas, búhos, murciélagos... encuentran su momento de alimentarse.
En estos días de pleno verano, cuando contemplamos con el corazón angustiado, como el ser humano arrasa sin inmutarse bosques enteros con toda esa vida dentro, más valor damos a la mucha otra gente, que trata por todos los medios de salvaguardar y proteger el patrimonio de todos nosotros y de los que vendrán en el futuro.
Todos y cada uno, de los insectos, tiene su función en la cadena de la vida.
Una bella pareja de tórtolas.
Los terroristas de los bosques ( los incendiarios no pueden tener otro nombre) en su inconsciencia, no saben hasta que punto hacen un daño irreparable a la humanidad, dejando sin hábitat a tantos animales.
El erizo cobijado en su envoltorio de púas, espera al anochecer para actuar con tranquilidad.
Polinizadores, vitales para la vida de nuestro planeta.
Cuando cae la noche los sonidos se intensifican, las criaturas nocturnas, búhos, murciélagos... encuentran su momento de alimentarse.

